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Tercera entrevista, a este ritmo la residencia quizás me dé para una o
dos más. Hoy presento al residente croata de la MdA, Miroslav. Creo que
hasta ahora he ido entrevistando a los autores cuya forma de trabajar e
idea sobre el cómic está más alejada de lo común, "los exóticos" desde
el punto de vista creativo, Miros no es una excepción.
Con él tengo mucha confianza, junto con Ana (su novia y traductora),
Goya (su perra) y Eme (Mario Hdz) ocupamos uno de los edificios de La
Maison, así que hacemos mucha vida juntos. Somos un pequeño núcleo
dentro de los residentes. Esta entrevista es fruto de un par de horas de
conversación donde yo me afanaba en tomar notas, a la vieja usanza.
Este post tiene un importante contenido gráfico, es material que no se
ha visto antes. Miroslav tiene blog, pero lo utiliza principalmente para
anunciar eventos: exposiciones, talleres, charlas...nunca antes ha
enseñado su proceso.
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Currículum oficial: Miroslav Sekulic-Struja (Rijeka, Croacia
1976) se dió a conocer por primera vez en el mundo del cómic en 2010,
ganando el 3er puesto del Concurso de Jóvenes Talentos del Festival de
Angoulème con una historia corta, "L´homme qui acheta un sourire". Esta
historia llama la atención de
Acte Sud (editorial francesa) que decide publicar su primera obra:
Pelote dans la fumée.

Pelote...es una historia dividida en cuatro capítulos, uno por
estación, pero editada en dos tomos, ocupando dos estaciones cada libro.
En 2014 ganó la Pepita de Oro en la categoría de Bd-Manga de la Feria
del libro de Montreuil y es seleccionado por el Premio Literario para
estudiantes de la región de Provenza-Los Alpes y Costa Azul.
Recientemente acaba de editar el segundo tomo de la historia y en breve
empieza el tour de exposiciones, charlas, talleres y firmas del que
podrás informarte
AQUÍ.
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Currículum extraoficial: Miroslav pasó una infancia muy dura,
hasta los 17 años vivió en distintos orfanatos y cumplió los 18 en plena
guerra balcánica. Él no considera necesario hablar mucho más sobre su
vida personal y yo estoy deacuerdo. Si introduzco este punto es porque
su primera obra, pese a ser ficción, se nutre en parte de experiencias
personales.
Con 18 obtiene titulación como cocinero y ejerce diversos oficios para
vivir. Pero a su vez, Miroslav es un hombre del renacimiento; escribe
canciones, poesía, prosa y ha trabajado en casi todo lo que se pueden
hacer desde el dibujo: pintor, muralista, tatuador, escenógrafo,
ilustrador, decorador con aerógrafo, también ha dibujado storyboards
para cine y videos musicales, además de impartir talleres de cómic.
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P. ¿Por qué cómics?
R. Empecé a pintar las paredes con cuatro años, pero mis primeras
historietas las hice con ocho. En el colegio y a escondidas en clase.
Pequeñas historias de una página, lo que más me interesaba era ver la
reacción de mis compañeros. Casi me gustaba más ver ese efecto, que
dibujar el cómic en sí. Desde los 8 hasta los 17 siempre dibujé pequeñas
historias, pero sólo para mí. Luego hice algunos trabajos profesionales
relacionados con la narración gráfica, pero mi primer libro es
Pelote.
De niño era muy pobre, no tenía juguetes, sólo lápices de colores, papel
y tijeras. Pintando y recortando hacía mis juegos, por ejemplo, si
quería hacer una cocinita, pues diseñaba y recortaba todos los calderos y
enseres propios. Tenía todo archivado en sobres, cada juego.
Creo que todo mi trabajo artístico es un intento por recuperar ese
juego, pero sin tijeras. Mi pintura, tiende al collage, suelo abarrotar
el espacio de pequeñas historias que suceden en distintos planos. Mi
primer cómic,
Pelote dans la fumèe, es exactamente eso.

El invierno y verano de Pelote.
P. ¿Cómo llegaron los cómics a tu vida?
R. Durante tres años de mi infancia viví en Alemania. Ahí me encontré con una revista donde se publicaba
Max y Moritz, de
Wilhelm Busch.
Esas historietas sobre las travesuras de dos niños malcriados que
acaban siempre con un correctivo brutal, me fascinaban. Empecé a
coleccionar las que podía. Igual me veía reflejado porque de pequeño era
hiperactivo, de hecho, Struja (enchufe) es un apodo que me puso un
profesor de gimnasia porque era eléctrico. Lo uso como nombre artístico
desde que unos amigos me dijeron que cuando buscaban Miroslav Sekulic en
Google, le aparecían las fotos de un tío enorme con pinta de asqueroso
(risas).

Influecia clave en una enorme cantidad
de historietistas, inició la larga tradición de niños revoltosos en el
cómic, entre los más destacados, Katzenjammer kids o Zipi Zape.
En Alemania también encontré a Ibàñez (lo pronuncia Ibanés) y su "Clever
and Smart" (Mortadelo y Filemón). Fueron mis cómics favoritos entre los
7 y los 10 años, me pasaba el día dibujando mis propios historietas de
C&S, aún conservo varios tebeos que se vienen conmigo a todas
partes. Más o menos al mismo tiempo aparecieron en mi vida los
franco-belgas: Astérix, Tintín, Lucky luke...pero Ibáñez seguía siendo
mi favorito.
De vuelta a Croacia lo que había eran cómic italianos, sobre todo de
Bonelli (editorial italiana). Ahí encontré uno de mis tebeos favoritos
de todos los tiempos:
Alan Ford.
Podría pasar horas hablando de las historias de esa agencia de espías.
También leía tebeos croatas, para mí el autor más interesante es
Andrija Maurovic

Yo dibujaba historietas desde los 8 a los 17 años, pero sólo para mí.
Con 17 empecé a trabajar en cocinas, fábricas y a pintar murales en
bares y cafeterías para ganarme la vida. Dejé de lado los cómics hasta
2010, ese año, a raiz de ganar un concurso, se me abre la posibilidad de
publicar en Francia y conseguir una beca para venir a trabajar a la
MdA. Así que me considero un pintor que acaba de llegar al mundo del
cómic.


Una muestra de distintos trabajos: pintura, ilustración editorial, pintura mural y storyboard.
P. Vamos al proceso creativo: ¿Sabes de dónde vienen tus ideas?
R. En este caso creo se uniron dos factores: mis vivencias y mis influencias.
Desde el punto de vista de mis influencias, siempre me ha interesado las
Bildungsroman (género que retrata la transición de la niñez a la vida
adulta, literalmente "novelas de formación") y el cine neorrealista
italiano (Scola, Fellini...). Para la primera parte de
Pelote,
que retrata sus primeros años, me inspiré en mis lecturas de cuando
tenía su edad; Jonathan Swift, Barón de Münchhausen, Michael Ende...Por
ejemplo,en la primera historia (verano) casi todas las viñetas son
planos alejados, con personajes minúsculos que deambulan por escenarios
repletos de detalles y color. Mi intención era que el lector se sintiera
muy grande, como Gulliver al llegar a Liliput. Ese tipo de juegos son
los que me interesan, probablemente el lector nunca lo interprete de
esta manera, para ahí queda esa sensación.
El efecto Gulliver.
El núcleo de esta historia también es un juego infantil, "el escondite".
Pelote se apoya en una pared para contar hasta diez mientras sus padres
se esconden, ese es el eje de la historia: "¿dónde están mis padres?".
Una búsqueda parecida a la de Hansel y Gretel.
En esta parte (verano), todo es muy colorido, sin embargo vemos que los
personajes tienen frío, frío físico. En la segunda parte, la que habla
del invierno con Pelote un poco mayor, los personajes crecen en la
composición, ya no son liliputienses. El frío ya no es físico sino
emocional, producto de malentendidos, problemas e incomunicación dentro
del seno familiar.


Por cerrar el tema de las influencias, creo que mi trabajo está más
cerca del cine, literatura y pintura que de los cómics: Rousseau (el
aduanero), Dix, Grosz, Bofa, Topor, Magritte, Bluch, Buñuel, Tarkovsky,
Bergman, los neorrealistas italianos, Dostoievski, Boris Vian, Chéjov y
un montón de cine checo, ruso y polaco de los setenta relacionado con el
tema de la infancia.
Pelote y sus compañeros, Bourdon y Capote.
P. Entonces, partes de vivencias pero utilizas la ficción para conectarlas y darles sentido.
R. Algo así, hay un porcentaje autobigráfico, otro de cosas que
no me ocurrieron a mí pero que ví o me contaron y otro porcentaje de
ficción. La ficción aporta el hilo argumental.
Eso sí, todos los personajes son ficticios, muchos son mezcla de varias
personas mientras que otros son arquetipos, como Bourdon (abejorro) o
Capote (Capó del coche), he conocido un montón de personas en mi vida
como ellos, es un tipo que se repite.

Diseños de Bourdon y Capote.
P. La ciudad en tus cómics es un personaje más.
R. Desde luego, algunos críticos en sus reseñas la confunden con alguna ciudad croata. Es una ciudad inventada, adoro
Las ciudades invisibles de
Italo Calvino. Mis ciudades tienen una parte basada en recuerdos, otra
en la realidad, otra de sueños. Mis sueños favoritos son sobre ciudades,
son sueños sencillos, voy caminando y descubriendo una ciudad.
Mi ciudad natal, Rijeka, es una pequeña ciudad industrial que vive de
los astilleros. Pero no es una ciudad industrial gris, la recuerdo llena
de colores y así lo reflejo en la primera historia, como una pintura
Naif llena de luz.
Al fondo de mis ciudades, en la periferia, siempre aparecen edificios en
construcción con multitud de grúas alrededor, todo es gris. Esa es la
verdadera amenaza en mi historias, si tuviera que decidir cuál es el
enemigo, sería esa periferia en construcción, que amenaza con avanzar y
arrasar el entorno en al que viven mis personajes, transformando todo en
lo mismo.
P. ¿Dirías que antepones el escenario a la historia?
R. No, lo primero es la historia, el entorno de adapta a ella y a los personajes.
P. ¿Cómo escribes el guión?, ¿tienes una estructura clara?
R. Escribo dibujando el storyboard, parto de una idea clara sobre
el final, pero lo cierto es que fue cambiando varias veces durante
desarrollo. Me gusta improvisar a medida que voy avanzando pero no es
una improvisación total. El final es abierto y el mismo en los dos
libros; dos personajes caminando hacia el horizonte. No busco dar
respuestas, sino hacer preguntas. El lector no sabe nada de la vida
anterior de los personajes ni de lo que ocurrirá con ellos en el futuro,
eso no es lo importante. Creo que en una lectura más profunda, el
lector se identifica con mi protagonista, porque al final todos estamos
solos, somos un poco huérfanos.


Partes del proceso de Miroslav. Él
insiste en que lo va cambiando, no tiene un método fijo. A veces hace un
paso intermedio entre storyboard/página final, otras veces utiliza un
dibujo más elaborado o más sencillo.
El azar también forma parte de esta historia, al comienzo sólo pensaba
hacer la primera parte (verano), fue mi editor quien me animó a seguir
por esa senda y dibujar las otras tres.
En esta historia también hay bastante poesía propia, algunos personajes
hablan a través de mi poesía. Tenía miedo de usarla al principio, porque
se pierde la musicalidad al traducirlo al francés y no sabía si el
lector lo iba a entender. Pero parece que sí, los lectores me dicen que
conectan con esa parte del libro, ha sido una sorpresa.
Una poesía de Miroslav, aquí el texto completo en croata: Do svađa često dolazi zbog siromaštva, a do siromaštva dolaze uglavnom nesvadljivi ljudi. Iznenada, pojavila bi se jesen koja bi prigušila glasove zadržavajući ih oko starih peći gdje bi se stali stapati sa plamenom i nestajati u rasplamsalom dimu.
En mi siguiente trabajo creo que estará todo un poco más cerrado, es una
adaptación de una novela que escribí hace años, impublicada. Una
historia de amor.
P. Bueno, pasemos a la parte técnica del trabajo. ¿Cómo te enfrentas a la página, qué técnicas utilizas?
R. Trabajo directamente sobre el original, sin mesa de luz ni más
trabajo previo que el storyboard. A veces uso el lápiz, otras
directamente empiezo a pintar, cada página pide una cosa distinta. Pinto
con gouache y la mesa en vertical, como si fuera un caballete.




Distintas fases del proceso de Miros.
Como se ve, es bastante intuitivo, a veces parte de un espacio donde
coloca las figuras, otras veces empieza rellenando la viñeta de gris y
pinta encima (parte del fondo), otras deja el fondo en blanco y trabaja
los detalles (parte de la figura).
Cuando empecé el primer libro estaba bastante preocupado por el dinero,
pintar es caro, calculaba que sólo en materiales me gastaría casi todo
el adelanto. Así que empecé la historia de verano en blanco y negro. En
la página décima estaba muy deprimido, no funcionaba y pensaba que era
porque necesitaba más oscuridad. Fue Ana (Ana Setka, compañera y
traductora) la que desatascó la situación, vació tres tubos enteros de
pintura de colores sobre la paleta y me dijo: "Eres pintor, usa
colores". El trabajo cambió, los colores en
Pelote son como la
música en la películas neorrealistas italianas, esas historias duras y
oscuras con la música luminosa de Nino Rota. Son un contrapunto.
Ana y Miros.
El azar también intervino con los materiales, cada parte tiene un papel
distinto, simplemente porque al terminar cada una, tenía tan mala suerte
que no volvía a encontrar el mismo papel, se agotaba. Eso provoca que
cada historia tenga un grano distinto y creo que es un acierto
involuntario.

P.¿Podrías darnos un listado de los materiales que utilizas?
Claro: mis pinturas son Goache Fine Linel (Lefranc Bourgeois) y Plakkaatverf gouache.
Mis pinceles son Da Vinci de dos tipos; Top-Acryl y Nova Synthetics,
también uso Van Gogh Selected Filament y algún Royal Talens.
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Al terminar la entrevista me doy cuenta de que no hemos tocado un tema
que me hace bastante gracia, la autorreferencia. En muchos de sus
fondos, Miroslav incluye algunos cuadros y dibujos antiguos suyos. Me
comenta que lo hace para no utilizar pintura religiosa o cartelería
política. En una viñeta, además bromea sobre una situación que está
ocurriendo con sus murales en Croacia, varios bares los han cubierto con
pintura.


Cierro con una imagen que pudo ser portada, pero que se cambió en el
último momento, porque el grano del papel daba problemas una vez
escaneado. Como pasó con Jesse Moyhiham en la entrevista anterior, parte
de la belleza de los originales pintados se pierde en los procesos de
escaneado y reproducción.
ot.fr/